Desde estas gotas que salpican
este verso paraguas,
la luna no es tu almohada ni
un cometa que sujetar,
ni tan siquiera un oráculo
vespertino
Desde estas gotas de agua
que salpican tu monitor,
suenan parabrisas
de tu eco...,
olor de lluvia
de primavera
que recoges
con tu mano
Cuán verde luz
dibuja tu mirada,
y una leve caricia
robada en tu ratón
que clikea.
Suenan ecos de tu lluvia,
y de esos pájaros que
ayer volaban, detrás de
las nubes que adivinaste.
Y ahora tengo mil gotas,
dos mil, y siguen cayendo,
en este contador que cuenta
tus horas y tus letras,
porque no hay descuento
que haya en tu siembra,
su semilla
que germina con olor
de poema,
amanecido
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